miércoles, 20 de noviembre de 2013

El día que desaparezcan los derechos sociales, desapareceremos nosotros


Aún estoy con la resaca psicológica del XII Congreso Estatal de Trabajo Social celebrado en Marbella la pasada semana. Quizá sea pronto para hacer una valoración objetiva de lo acontecido, pero nadie dijo que un blog personal estuviese diseñado para relatar hechos objetivos ¿verdad?

Había dos motivos principales por los que estar allí era fundamental para mí, a pesar de las dificultades iniciales. En su día ya lo conté en esta entrada, pero hoy lo vuelvo a repetir:
  • Compartir un espacio real con compañer@s de la BlogoTSfera y de redes sociales con quienes llevo compartiendo espacio virtual desde hace mucho tiempo. 
  • Sentir unión en las reivindicaciones y luchas activas frente a los ataques reiterados que se están llevando a cabo desde las instituciones hacia los Servicios Sociales.
El primer objetivo se ha cumplido completamente. He echado de menos a algunas personas, pero tocar, abrazar, mirar, reflexionar y reír con personas a las que en la distancia ya admiraba y apreciaba, ha hecho que aumente mi convicción de que las redes sociales están cambiando nuestras vidas y multiplicando las posibilidades de ampliar conocimientos y relaciones. Por si no quedó claro en el taller organizado por parte de los miembros de la BlogoTSfera, ahí queda eso.

El segundo también se ha cumplido aunque con matices. Ha habido actos de reivindicación a lo largo de todo el Congreso, la Marea Naranja ha estado muy presente, el sábado vivimos una emotiva representación de la muerte de los Servicios Sociales, muerte a la que estamos abocados si no conseguimos parar a este gobierno rancio destructor de todo lo público. Han sido  momentos muy intensos, yo he sentido la emoción a flor de piel en muchas ocasiones, incluso los gritos a los políticos que fueron a hacerse la foto en el acto de inauguración me hicieron sentir orgullo de una profesión que no puede ni debe venderse al poder.

Sin embargo, me faltó más reivindicación en las ponencias y en las comunicaciones. Me faltó que se hablase más de la devastadora reforma de la Administración Local, de la vengonzosa derogación encubierta de la Ley de Dependencia, del indigno recorte del Plan Concertado. En definitiva, del paulatino desmantelamiento del Sistema de Servicios Sociales, que de tanto nombrarlo, parece desgastado. Menos mal que tenemos a la infatigable Belén Navarro, que cuando se trata de reivindicar y de removernos en el asiento, nadie tiene más valor que ella. Suyo es el título de esta entrada y suya la más apasionada defensa del sistema público de servicios sociales que yo he vivido en estos días.

Hay mucho más que destacar, por supuesto. Hemos contado con la presencia de personalidades de gran relevancia internacional, con profesionales que han  hecho historia en nuestra profesión en España, Ana Lima ha sabido transmitir su gran preocupación por el momento crucial que vivimos y algunos "enganchados" de las tecnologías hemos calentado las redes sociales (twitter y facebook principalmente) para retransmitir todo lo que allí ocurría, al tiempo que nos volvíamos locos buscando enchufes en cualquier rincón. Aunque no sería del todo honesto si no digo que eché mucho en falta la presencia de pesos pesados de la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales que tanto están luchando por nuestra profesión.

Es importante decir que este Congreso tenía una peculiaridad: cada asistente ha vivido su propio Congreso de Trabajo Social. Era tal el número de actividades, ponencias y comunicaciones simultáneas, que haciendo un cálculo improvisado, es posible que sólo haya presenciado el treinta o cuarenta por ciento del total, y quizá estoy siendo muy optimista. Por lo tanto, si estuviste en el Congreso y no te identificas con lo que estás leyendo, puede ser porque cada uno vivimos nuestro Congreso particular. Yo lo he vivido con cierto desasosiego en algunos momentos, al tener que decidir dónde estar a cada rato, pero también me ha abierto un abanico de posibilidades infinitas.

También quiero reconocer lo bien representada que ha estado la BlogoTSfera en este Congreso en las ponencias y talleres. Nacho Santás siempre nos da lecciones para ser más eficientes en nuestro trabajo, gracias a sus buenas prácticas, Israel Hergón con su derroche de creatividad y su defensa del Teatro Social como herramienta de intervención social, Belén Navarro produciendo conocimiento, Rafael Arredondo coordinando todo el cotarro y junto a todos ellos, Pedro Celiméndiz y Tania Mesa dando lecciones magistrales de intervención social 2.0.

Las reflexiones finales, leídas por Amparo Porcel al final del Congreso fueron brillantes, en algún momento me llegaron a emocionar (las podéis leer aquí). Y las resoluciones aprobadas también al final, me hacen sentir orgullo de la profesión. Como no quiero aburriros, si tenéis interés, las podéis leer aquí. Yo diría que es lectura obligatoria y os adelanto que entre otras cosas, pedimos una ley estatal de Servicios Sociales, ahí es nada.

En definitiva, y esto ya lo publiqué en twitter en el momento de finalizar el Congreso, lo mejor, como siempre y en cada lugar, son las relaciones humanas. Si algo me apasiona de esta maravillosa profesión a la que tengo la suerte de dedicarme, es el constante contacto con seres humanos: diversos, singulares, únicos, especiales, locos, llenos de valores, experiencias y ganas de compartir.

Gracias a todas las personas que habéis hecho de mi primer Congreso de Trabajo Social una experiencia única. Como a algunos ya les he nombrado, acabaré citando a los que me faltan. Carmen Boíllos, incombustible defensora de la ética profesional y alguien a quien admiro y aprecio, entre otras muchas cosas, porque me hace pensar; gracias a ella y al resto de la representación de Soria. Fernando Cuevas, gracias por acompañarme desde el minuto uno y aportarme experiencia y diversión, lo que twitter ha unido que no lo separe la falta de megas, por favor. Rocío Cáceres, esa sorpresa sevillana que me ha cautivado por su sencillez y experiencia. Daniel Subirats, con quien espero aprender más de coaching y desarrollo personal. Verónica Olmedo, cuya sola presencia hace que te sigas sintiendo en casa. Y no quiero olvidarme de Pablo de la Rosa, que aunque sólo estuve un momento con él, es parte importante del grupo de bloguer@s, a quien tengo especial estima.


Quiero concluir con una frase de Ian Johnston, que participó en la mesa final y que puede resumir tres días de encuentro y reflexión de más de mil profesionales de la acción social: "Hay recursos para cubrir las necesidades de todos, pero no para cubrir el egoísmo de todos".

P.D. Por las redes sociales está circulando una información vírica que compara a los componentes de la BlogoTSfera con los extravagantes protagonistas de la serie "The Big Bang Theory". Y yo digo... ¡gracias!