jueves, 12 de septiembre de 2019

¿Un blog . . . LGTB+?

     La raíz de la mandrágora... ese blog que surgió como grito de protesta ante una realidad social cercana que no me acababa de gustar. Ese blog que durante unos años quiso hablar desde la perspectiva de un trabajador social activista en su desempeño laboral y en otros movimientos en los que llevo años implicado. Ese blog que quiso (no se si lo consiguió) mirar desde una doble perspectiva, como la raíz de la mandrágora, esa planta tan curativa y al mismo tiempo tan venenosa, como la realidad que nos rodea, con tanta miseria y tantas posibilidades de mejora. Infinitas posibilidades de mejora.

     No, no es una despedida, aunque lo parezca. Es un "mea culpa". Porque los primeros años de esta bitácora fueron intensos y con el tiempo la vida se llenó de quehaceres, obligaciones, porsiacasos, infinitas tareas y algunos que otros placeres. A veces hay que elegir entre vivir o escribir. No os extrañará si os hago la confesión de que han sido varios los momentos en los que me he planteado dar el cierre, pero por algún motivo nunca he querido tomar la decisión. Es tanto el cariño que le he cogido a este espacio, a las personas que ha traído a mi vida y las experiencias que me ha hecho vivir, que no puedo hacerlo.

     Hay otro motivo para mantener abierta esta ventana: la necesidad de asomarme para respirar nuevos aires cuando algo en mi cabeza da vueltas y no me deja descansar. Sigo  pensando que es útil (quizá necesario) que los profesionales lancemos a la red reflexiones más allá de los tuits, tan cortos, tan limitados, tan conflictivos, a veces tan crispantes.

     Y hay aún un motivo más, el que me trae hoy hasta aquí: el ACTIVISMO SOCIAL, la necesidad de poner cara a los movimientos sociales en los que estoy implicado y que son imprescindibles para sensibilizar, para informar, para lograr una sociedad más comprensiva y democrática. Así que quiero compartir dos experiencias, una en forma de foto y otra de vídeo.

     La primera es una colaboración con el Ayuntamiento de Peñaranda de Bte, municipio en el que trabajo, en el Punto Violeta y Punto Arcoiris que se puso este mes de agosto con motivo de las fiestas, para informar y prevenir agresiones sexuales/sexistas, lgtbfóbicas y delitos de odio. Compañeras de los Servicios Sociales colaboramos en la iniciativa, que nos parece muy útil para aprender a convivir en paz.

Punto Violeta y Punto Arcoiris. Peñaranda de Bte.
     También quiero compartir un documental realizado por Paula Bajo Herrero y coordinado por Beatriz González de Garay, llamado "RELACIONES LGTB+ EN LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA", un documental en el que yo participo y que muestra un amplísimo abanico de diversidad afectivo-sexual y de género en la Universidad de Salamanca. No dejéis de verlo y de aprender de personas tan jóvenes y valientes.




     Me despido, por ahora. La raíz de la mandrágora seguirá teniendo vida mientras haya motivos para ello. ¡GRACIAS!


viernes, 28 de junio de 2019

50 años de STONEWALL... y los homosexuales homófobos

     Este año 2019 se conmemora el 50 aniversario de las revueltas de Stonewall, la primera ocasión en que la comunidad LGTB lucha de forma activa contra un sistema que la oprime. En 1969, mientras en España vivíamos los últimos años del franquismo y los homosexuales eran perseguidos por la Ley de vagos y maleantes, sustituida posteriormente por la Ley de peligrosidad social, en Nueva York, en el Stonewall Inn un grupo de personas valientes con orientaciones e identidades disidentes decidieron plantar cara a la represión policial. Era la madrugada del 28 de junio y desde entonces en todo el mundo, rendimos homenaje a quienes abrieron camino y nos ayudaron a llegar donde hoy estamos.

     Porque no ha sido fácil llegar hasta aquí y quien diga lo contrario... padece la grave enfermedad de la ignorancia. Y de eso quiero hablar en esta ocasión, en este día de celebración pero también de reivindicación

Orgullo Charro 2017

     Me dirijo a tí, GAY HOMÓFOBO, y también a ti, LESBIANA HOMÓFOBA, y a ti, TRANS CON MÁS HOMOFOBIA QUE DIGNIDAD, y a ti, BI, INTER... CON HOMOBOFIA INTERIORIZADA, a todas las personas con una sexualidad diversa que no os reconocéis en esta lucha, a todas las sexualidades disidentes que queréis callarnos la boca, que consideráis que lo nuestro en un lobby, que sólo habláis de gaypitalismo, que decís que damos mala imagen, que ya está todo ganado, que por qué nos seguimos quejando, victimizando y queriendo un protagonismo que no necesitamos, a todas aquellas personas que consideráis que la visibilidad no es importante porque lo nuestro es íntimo y personal  y que los heteros no lo van diciendo por ahí, a todas las que habláis de normalidad y os quejáis de nuestra festiva celebración de la diversidad. Porque los HETEROSEXUALES HOMÓFOBOS a estas alturas, qué queréis que os diga, me dais igual.

     Sin embargo, me duele mucho ver a otros homosexuales que se han olvidado de nuestra historia, y a ellas y ellos les recomiendo que vean la serie de documentales de RTVE "Nosotrxs somos" porque algunos han perdido la memoria  histórica y no está mal que la recuperen. También en España tuvimos a personas valientes que lucharon por nuestra dignidad y no les hemos hecho todavía el homenaje que se merecen, aunque no hay mejor homenaje para ellas y ellos que seguir trabajando por la igualdad real y el reconocimiento de la diferencia como un valor que nos enriquece como sociedad. Ya lo dijo José Luis Rodríguez Zapatero en su día, el presidente que nos igualó en derechos, al menos en el papel: "una sociedad decente es aquella que no humilla a sus miembros".

Orgullo Charro 2018

     Igual que hay mujeres machistas o negros racistas, por poner solo un par de ejemplos, es fácil encontrar en esta maraña humana e incoherente, a gays, lesbianas, bisexuales o transexuales con una importante dosis de homofobia o transfobia, y esto sí que me preocupa. En fechas próximas al orgullo el nivel de alerta es máximo.

     Y es que vivimos tiempos en que algunos pretenden humillarnos nuevamente, tiempos en que la extrema derecha nos quiere recluir otra vez en los armarios y algunos sectores de la iglesia insisten en que podemos curarnos. Pero no han tenido en cuenta que la mayoría ya no estamos dispuestas a dejarnos humillar, nos hemos armado hasta los dientes con la palabra, la razón y los hechos. La única verdad, que la diversidad nos hace libres y mejores, está de nuestro lado

     Ante este el DISCURSO DEL ODIO que está creciendo como la espuma en nuestro entorno, sólo nos queda seguir poniendo la cara a una realidad diversa y llena de color, porque este discurso es el caldo de cultivo de las agresiones que seguimos sufriendo y el retroceso en nuestros derechos de ciudadanía. Nos quedan las calles, por supuesto, pero también los espacios de debate y de toma de decisiones. No nos van a vencer porque nuestra fuerza es mayor y nuestra dignidad no tiene precio.

Orgullo Charro 2019

     Así que os animo a vencer la homofobia con la que nos han educado y a participar en los orgullos, sobre todo en los orgullos pequeños y periféricos, que es donde más falta hace que nos hagamos visibles, orgullos como el que organizamos desde Iguales e Iguales Usal en Salamanca, tan necesario. Porque el ORGULLO que mostramos no es el de sentirnos mejores ni por encima de nadie, eso sería absurdo. Cuando has tenido alguna dificultad para aceptar una situación personal no elegida, llega un momento en el que te sientes orgulloso de quién eres y por qué eres así. Nuestro orgullo es ese plus de autoestima necesario que nos empodera e impide que nos hagan más daño, nuestro orgullo es la alegría de haber tenido que superar obstáculos y haber llegado hasta el presente con valentía y una dosis suficiente de autoestima. Nuestro orgullo, en definitiva, nos ayuda a ser más felices.

     Os dejo con un cortometraje precioso de Roberto Pérez Toledo titulado PANCARTA, merece la pena y os va a encantar



¡¡¡FELIZ ORGULLO DIVERSO!!!


miércoles, 13 de marzo de 2019

Día Internacional del TRABAJO SOCIAL 2019


     El tercer martes del mes de marzo se celebra a nivel internacional el Día del Trabajo Social y quienes nos dedicamos a esta increíble profesión lo celebramos de diferentes maneras para dar visibilidad a nuestro trabajo, pero sobre todo para disfrutar de un espacio de homenaje, darnos las gracias y cuidarnos. Al menos esta es mi visión personal de este día.

     A lo largo del año nos enfrentamos a una realidad a veces dura, tenemos que defender nuestro espacio profesional de forma casi continua y el volumen de trabajo en casi todos los sectores en los que intervenimos no nos permite pararnos para encontrarnos, reflexionar y felicitarnos por los logros alcanzados. Que son muchos.

     Cada año lo he celebrado de forma diferente, en Salamanca siempre ha habido una colaboración estrecha con la Universidad y suele ser un día de encuentro con los estudiantes, en diversas ocasiones he colaborado activamente en este día con ponencias, talleres y otras actividades. 

     Este año me voy a Almería, invitado por el colegio, a impartir una conferencia pero sobre todo a encontrarme con grandes profesionales en quienes confío y con quienes pienso que sentimos admiración mutua.

     Almería ha sido siempre para mí sinónimo de felicidad, así que no imagino mejor forma ni mejor lugar para sentir el calor de la profesión, para hablar, renovar y compartir COMPROMISO. Y con el cartel que  han preparado mucho más, con los colores del arcoiris ¡gracias, compañeras!


     El lema de este año es "Promover la importancia de las relaciones humanas" y me parece un tema muy apropiado, pues las relaciones humanas en definitiva son nuestro material de trabajo. Vivimos tiempos tecnológicos, tiempos de individualismos, tendremos que encontrar el equilibrio entre los avances que no podemos detener y la riqueza de las relaciones humanas. Que las pantallas no nos saquen de las calles, ese es mi objetivo.

¿Nos encontramos?

jueves, 7 de marzo de 2019

¿Se puede ejercer el trabajo social en solitario?

¿Y si ejercemos el trabajo social
en equipo y con alegría?
     
     A veces me cuesta comprender a las personas que piensan que el ejercicio del trabajo social puede ser una cuestión individual, me cuesta comprender la pérdida de la perspectiva del trabajo en equipo, del diseño conjunto de estrategias (incluso políticas), la visión comunitaria, o la intervención multi e interdisciplinar. Y también me cuesta el "todo para el usuario, pero sin el usuario" (podemos sustituirlo por cliente, destinatario, etc.).

     Es cierto que resulta más cómodo hacer las cosas a tu ritmo, a tu modo, sin contar con nadie, pero a mí eso no se me da bien. Reconozco que vengo con esa tara de fábrica y aunque mi organización es en ocasiones caótica y también lo es mi mente, por lo que trabajar conmigo puede no ser sencillo, necesito compartir el espacio de intervención. Eso hace que la responsabilidad también esté repartida, y aunque no suelo eludir en ningún caso mis responsabilidades, me parece una ventaja a tener en cuenta (de alguna forma habrá que venderlo ¿no?).

     En los años que llevo ejerciendo el trabajo social he aprendido algunas cosas que funcionan y muchas otras que no, quizá ese haya sido el mayor logro, todo aquello que definitivamente puedo descartar. Y como en gran medida he descartado el trabajo individual, he necesitado formar parte de equipos y proyectos colaborativos que me han enriquecido mucho, aunque hayan supuesto también importantes quebraderos de cabeza. No importa, de las cosas fáciles me canso pronto.

     El Colegio de Trabajo Social, el Comité antisida de Zamora, la asociación Iguales, siguen siendo proyectos que me interesan y en los que siento que puedo hacer algo por la comunidad. Lo mismo ocurre en mi trabajo en Servicios Sociales, a veces el margen de maniobra es pequeño, los procedimientos están previamente determinados, pero ahí está el reto, que sea más difícil no quiere decir que sea imposible: trabajar en equipo, consultar, contrastar, planificar, evaluar y buscar algo de creatividad, puede marcar la diferencia. Y compartir los resultados, lo que se ha venido en llamar buenas prácticas o la creación del conocimiento: debemos tener una mayor generosidad en beneficio de todas y no hacerlo únicamente como mérito profesional.

     Se me ocurre un ejemplo para hacer más visual esta idea, que aunque creo que es bastante básica ¿realmente nos lo creemos y lo aplicamos en el día a día?

     Desde hace algo más de dos años practico PATINAJE EN LÍNEA, quizá parezca que no está relacionado con lo que cuento en esta entrada pero tiene mucho que ver. En principio patinar en línea (cualquier tipo de patinaje, en realidad) puede parecer un deporte individual y lo cierto es que lo es. Nunca se me han dado bien los deportes en equipo o quizá mi inseguridad en temas físicos me ha hecho huir de ese tipo de deportes y por eso elegí el patinaje, pero estaba equivocado.

     En un principio tienes que aprender a mantener el equilibrio, dominar la postura, comenzar con los primeros movimientos... es un trabajo personal, aunque te lo expliquen nadie lo puede hacer por ti. Pero luego te vas dando cuenta de que has de tener control sobre el entorno, principalmente sobre los obstáculos pero también sobre aquellos elementos que te pueden facilitar la tarea ¿de verdad a nadie le recuerda esto al trabajo social?

     Hace unos días fui a mi primera carrera, mi primera competición roller. Puede parecer que este tipo de competición es individual, de hecho la clasificación lo es, entonces ¿por qué hay equipos? Esto que os voy a contar va a recordaros mucho al ciclismo, aunque yo no lo he practicado. Durante la carrera, para ser más eficaz pero sobre todo para ser más eficiente, es recomendable la estrategia de hacer trenes



     Los trenes pueden tener un número variable de patinadores, pero la estrategia es la misma: patinar en línea, a una muy corta distancia entre los patinadores intentando coordinar el ritmo y las patinadas. Cada cierto tiempo se hacen relevos para que cambie el "maquinista". Quien va delante asume un mayor trabajo, pues se enfrenta a la resistencia del viento, pero esto facilita la tarea a quienes van detrás, por eso hay que hacer relevos, para que todos acaben realizando el mismo esfuerzo. ¿Es o no es eficiente esta estrategia?

     Pero ¡cuidado! también hay mucho riesgo si no se domina la técnica, porque si uno cae hay muchas posibilidades de que parte del equipo vaya detrás. Los patines, igual que el trabajo social, son una cosa muy seria.

     Termino agradeciendo a todos mis equipos de trabajo lo mucho que me facilitan la tarea y animo a la reflexión sobre esta cuestión: ¿hasta qué punto el trabajo social se puede ejercer en solitario?