lunes, 13 de abril de 2015

Taller contra la homofobia

Momento del taller. 2015
     Desde el proyecto de ocio, tiempo libre y desarrollo personal "Construyendo mi futuro" desarrollado en la ciudad de Zamora, y en el que participan adolescentes con la orientación profesional de varios educadores, se me ha pedido colaboración en dos ocasiones para impartir talleres de sensibilización contra la homofobia, a raíz de las experiencias personales publicadas en este blog y que puedes leer aquí y principalmente aquí. Agradezco la confianza y la oportunidad de sensibilizar sobre este tema, pues pienso que ambas experiencias han sido muy enriquecedoras. 

     Aunque parezca lo contrario, hablar de homofobia en el siglo XXI resulta fácil, pues aún se producen muchas agresiones y se vulneran demasiados derechos por la orientación afectiva y sexual; parece que sólo ocurre fuera de nuestras fronteras, en los países donde la homofobia está institucionalizada, amparada por las leyes, en los 77 países donde ser homosexual es un crimen, pero la realidad es que también en España y en nuestro entorno inmediato la homofobia es un problema vigente sobre el que hay que hablar, pues forma parte de nuestra realidad.


En 77 países la homosexualidad
es un crimen
     Resulta muy llamativa la reacción de algunas personas cuando se tratan estos temas, sorprendidas cuando les muestras la cantidad de casos que se siguen produciendo delante de nuestras narices (agresiones, insultos, bullying...) y que sólo se tratan en las noticias de forma sospechosamente residual y nunca en medios de determinada ideología. Así ha ocurrido en estos talleres, al mostrarles las noticias más recientes sobre agresiones homofóbicas en nuestro país. Las chicas y chicos no parecían ser conscientes de que se siguen dando tantos casos, aunque su empatía fue instantánea al conocer las situaciones que les fui mostrando. 

     No olvidemos que además existen lo que podríamos llamar microhomofobias, situaciones cotidianas a las que no damos importancia, pero que son el caldo de cultivo de hechos más graves, y aunque algunos ya tenemos callo, también nos cansamos de aguantar comentarios y chistes ofensivos, miradas acusadoras, juicios despectivos, infravaloraciones, e incluso actitudes dañinas en los mismos homosexuales, que tampoco somos impermeables a las críticas y juicios sociales, motivo por el que encontramos mucha homofobia interiorizada, plumofobia, transfobia, bifobia, etc. dentro de nuestro propio colectivo.

     Hay problemas de violencia que son estructurales, y de igual modo que la violencia de género tiene su raíz profunda en el patriarcado, motivo por el que hay una ley específica para luchar contra ella, debería existir también una legislación que implantase herramientas más eficaces para luchar contra un problema que tiene la misma raíz.

      De hecho Cataluña aprobó el pasado año una ley integral contra la homofobia pionera a nivel mundial y Extremadura acaba de aprobar en marzo una ley de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transgéneros, transexuales e intersexuales que incluye la creación de políticas públicas contra la homofobia y la transfobia. ¿Para cuándo una ley nacional? ¿cuándo seremos todos los españoles realmente iguales ante la ley?

      Para no alargarme más, pues este tema lo trato cada poco tiempo, quiero dar las GRACIAS a las chicas y chicos que participaron en los talleres, por hacerlos más dinámicos y participativos, por interesarse tanto en el tema, por contar situaciones que conocen, por generar un enriquecedor debate y sobre todo por hacerme sentir una vez más que el activismo más eficaz es la visibilidad cotidiana.

Y por último, a los educadores, sabéis dónde estoy y que podéis contar conmigo. 

¡Gracias Lorenzo y María!