lunes, 4 de marzo de 2013

Heredarás la Tierra



El 2 de marzo ha sido el día elegido por mi cuarto sobrino para llegar al mundo. Hasta entonces todo era expectación, incertidumbre, espera, ansiedad. Ganas de saber cómo será su cara, si llorará fuerte, cómo le recibirá su hermana, si se pasará el día durmiendo o lo más importante ¡cuál será su peso exacto!

Algunas de estas cuestiones ya están resueltas, otras las estamos descubriendo poco a poco, queda un gran camino para acabar de conocer a este pequeño ser humano que ha llegado con fuerza a la tierra.

Tengo otras tres sobrinas. Mis hermanas dicen que ya han cumplido, así que es posible que no tenga más oportunidades de disfrutar de estos maravillosos meses de espera. Este precioso niño ha llegado para completar un póker de ases que ya me tiene absolutamente entregado.

Este mes una compañera de la BlogoTSfera (Belén) ha propuesto  hablar de cosas positivas y no se me ocurre ninguna mejor. Lo tengo muy fácil porque en estos momentos miro el mundo a través de un cristal de colores muy vivos.

Heredarás la tierra, pequeñajo, una tierra llena de riqueza capaz de cubrir ampliamente las necesidades de todos los habitantes del planeta. No te dejes engañar, el reparto no suele ser justo pero nadamos en la abundancia. No te preocupes porque hay para todos y encontraremos la forma de hacer un reparto justo y equilibrado.

Heredarás la tierra, preciosa criatura, y sus habitantes te recibirán con los brazos abiertos, pues no hay mayor alegría que recibir a uno de los nuestros para recordar que la fragilidad es sólo la apariencia externa. Vivir en sociedad nos hace crecer y nos convierte en seres casi invencibles. Saber unir nuestras fuerzas será la clave del éxito.

            Heredarás la tierra, hermoso bebé, y aprenderás cada día cosas nuevas que te llenarán de felicidad. Una alegría que transmitirás a quienes te rodeamos, celebrando a cada instante la fortuna de estar a tu lado. Sabrás que la familia, la amistad, las personas, estarán siempre contigo para darte alas y recogerte si el vuelo es breve y fallido. Porque un ser humano nunca estará sólo en esta tierra rica en experiencias, solidaria, generosa.

            Heredarás la tierra, pequeño hombre, una tierra llena de deseos y esperanza. No dejes nunca de soñar pero hazlo despierto porque es el modo de que llegues lejos. Confía en ti y exprime todo lo que te rodea para sacar siempre lo mejor. No te rindas, sigue tu camino, porque lo importante no siempre es llegar sino tener la certeza de que hiciste lo posible. Has de saber que los frutos se hacen esperar, pero que cuando llegan son realmente jugosos y disfrutarás de su sabor, al mismo tiempo que te hacen crecer.

            Heredarás la tierra, maravilloso ser, y descubrirás si sabes mirar que todo es hermoso en este planeta. Por cada gesto de odio hay mil gestos de amor. Por cada acto de destrucción hay miles de personas construyendo futuro. Por cada derrota mil victorias. Por cada denegación de ayuda mil manos dispuestas a colaborar sin pedir nada a cambio. Porque con el tiempo aprenderás, Javier, que este es un mundo lleno de contrastes y que en ellos radica su auténtica belleza.

¡Bienvenida, criatura!